miércoles, 3 de febrero de 2010

Actas de mi Planeta: De las instrucciones sobre lo femenino


Si una mujer realmente es mujer, inhala y exhala desde su corazón el aroma del amado y aprende a mover sus manos. Las manos femeninas contienen la magia de la contención, la sensualidad, el consuelo, el ensueño.  Más aún, cuando sus manos son una extensión de un sentimiento de amor profundo por lo masculino, la admiración mueve todo su cuerpo con la misma suavidad, sensibilidad y tersura.

Así, cuando el hombre verdadero de la mujer verdadera incendia sus ojos y traspasa el espacio que existe entre ambos hasta los ojos de su mujer, ella se vuelve llama y sus manos tienen urgencia de danzar.

Y de pronto hay una habitación cálida, un camastro, paños de seda blancos. Inicia la sagrada ceremonia. La del encuentro, la comunión. Aquella que inicia en el amor y termina en el amor, es decir, no tiene final. Es la búsqueda del Hieros Gamos.

Velas blancas pequeñas esparcidas por el piso y en los nichos. Saumadores con incienso suave... flores de aroma intenso, aceites dispuestos para la ceremonia, entibiándose al calor de una mínima llama de un aromatizador. La luz es la del corazón matizada por las velas. Se prepara el templo para los amantes.

En el camastro un lienzo grande que lo cubre por completo. Una pequeña almohadilla de pluma espera el descanso del cuello del amado.

A la mitad del camastro hay un lienzo más, blanco también; doblado de manera que servirá para formar un baum hindú que cubrirá el cuerpo y abrirá el espacio respetuoso a las manos amorosas femeninas. Un tercer lienzo color naranja se encuentra doblado a los pies del camastro. La mujer, la dama, está lista porque ha relajado previamente su cuerpo en un tibio baño de agua de flores de naranjo. Y ahora cierra los ojos y sueña.

El amado está tendido y en paz. Con la mirada respetuosamente hacia el suelo, sonriente ella se acerca y echa a volar la seda naranja cubriéndole el cuerpo. Delicadamente, tomándolo de los tobillos, abre ligeramente las piernas. El sabe que no debe oponer resistencia, es parte del ritual. Ella levanta suavemente la seda a la altura de la cadera de él. Y va formando el baum hindú entre las piernas y alrededor de su cintura. Asegura las cintas.

Los aceites aromáticos están emanando deliciosas mezclas tranquilizadoras, relajantes y seductoras. Se trata de vivir una experiencia sensorial, imaginativa. Ella sabe que todo lo que proporcionará le será devuelto. Por lo mismo, no escatimará recursos para hacerlo vivir una experiencia indescriptible.

Los aceites de Sándalo, Loto, Neroli y Jojoba destilada están tibios ahora. Tan suaves que es imposible saber que están siendo aplicados. Solamente se siente la caricia. Todo inicia en la planta de los pies. Lo honra, honra su existencia y su caminar. Bendice los pasos que lo trajeron hasta este sitio.   Desde el talón hasta la base de los dedos, ella le desanuda las dudas, los dolores, los miedos y lo incierto usando suavemente dedos, palmas, nudillos de sus manos. Cada centímetro del pie es un punto neurálgico del cuerpo total. Después los dedos. Rotando sin presión cada dedo hasta soltar toda la tensión acumulada por años de trabajo...

Subiendo un poco la seda sobre las espinillas, acaricia los pies por encima de abajo hacia arriba y viceversa. Masajea suavemente las articulaciones de los tobillos. Delicadamente hace que el amado doble las rodillas y descanse sus pies en el camastro. Ella se sienta ahí mismo aplicando el aceite de la rodilla hacia abajo, por delante y por detrás va relajando los músculos que cargan con la prisa, la tensión y la fuerza de cada día. Pone los pies de él juntos, todavía con las rodillas flexionadas y ata sus tobillos con una cinta de seda, sin apretar. Así sentada, coloca los tobillos de su amado encima de los hombros de manera que la seda mantenga las piernas unidas y él no tenga que ejercer esfuerzo alguno para sostenerse.  Ella lo contiene. En esta posición, la circulación empieza ser infinitamente mejor y el peso de toda una vida en esas piernas descansa confiado en ella.

 
El masaje es entonces un concierto de movimiento. Una melodía dulce que más que suceder en el cuerpo sucede el el aura.  Un masaje que es caricia sin gravedad y que da origen a una conexión eterna entre ambas almas, dando así nacimiento a la fidelidad.  La fidelidad que surge de lo imborrable, del encuentro verdadero entre lo sublime y lo corpóreo y en donde femenino y masculino se funden en una sola esencia que rebasa la comprensión humana y se instala en el encuentro divino.

Una música de bambúes inicia. De pronto hay una arpa y más allá, en el viento, una flauta.

Ella levanta la seda sobre el vientre de él. Gotea poco a poco aceites tibios y gotas de agua helada, en diferentes áreas. La última gota helada es en el ombligo... ahí mismo una gota de aceite tibio rompe con la sensación. Se necesita que él cambie de respiración, que se oxigene, que sus sentidos despierten. Inicia la danza de las banderas. Así son los músculos de su amado. Banderas que ondean con vientos cruzados. Así danzará ella con sus manos por el vientre y por el pecho hasta llegar al cuello, subir por la mandíbula, por todos los músculos faciales, la cuenca de los ojos, las sienes, las orejas. En la cabeza solamente sus manos lo cubriran masajeando fírmemente, sólo con la yema de los dedos todos los puntos de tensión. Y bajará nuevamente por la frente, ella besará cada punto de la línea central de la cara desde el centro de la cabeza, pasando por la frente, la nariz y los labios. Y en ese instante se sabrán, se fundirán y sus ojos nunca volverán a mirar de igual manera. Se han vuelto lagos que reflejan creaciones y mundos.

La música sube. Ella se coloca detrás de su cabeza poniendo sus manos sobre los ojos de él. Y comienza un nuevo ciclo en donde el amado honrará lo femenino en él y en ella. El Hombre -y no el macho-  despierta en presencia de una Mujer. La Mujer -y no la hembra- despierta en presencia de un Hombre.

Que así sea para quien tenga oídos para oír.

martes, 19 de enero de 2010

De las cartas a Renato: De cómo lo inventé todo.

Renato, Renato, Renato... cómo olvidar que yo te inventé.



Las creaciones tienden a cobrar vida propia y a tomar sus propias decisiones. Es una Ley de Vida. Lo sospeché desde un principio, como diría el Chapulín Colorado, y aún así dejé que la fantasía se fuera despegando de la realidad.



Mi Renato -el de mi mente- no era capaz de despreciar. En mi fantasía súper rosa él asumía abiertamente cuánto de su vida había cambiado al conocerme; cuánto de sus rígidos conceptos de vida se habían desmoronado quedando el corazón palpitante que conocí. Era sencillamente un caballero valiente y apasionado encontrando el amor de improviso.



Mi Renato -el de mis sueños- me miraba bonito. Sin cubas ni tequilas me ponía un beso furtivo en los labios y siempre, SIEMPRE! llegaba al corazón.



Cómo recuerdo aquella bahía hermosa, en el marco de una de esas noches imposibles de tantas estrellas. Como en película holywoodense veníamos de puntos distintos, con el corazón desbordado, en pasos cortos y apurados. Cómo nos besamos al encontrarnos. Me miraba en silencio mientras me descubría los hombros y la ropa se me deslizaba hacia la cintura. Me miró semi desnuda y se apartó. Nunca más se volvió a acercar. Mi Renato había muerto ante un golpe de realidad. Triste es el desprecio.



Se me congeló la autoestima. No podía sentirme hermosa. En ese instante busqué la manera de rediseñar mi cuerpo, de cambiarlo. Qué locura, qué tontería, qué inmensa estupidez.



El nuevo Renato -que yo no inventé- me ha dicho que soy un grato recuerdo que le provoca alegría. Triste es la indiferencia.



Hermanas mujeres, no hay que irse con las apariencias. Los hombres no nos prefieren brutas (como reza cierto programa nuevo de la televisión de paga); sino operadas y sin pretensiones de muestras de valor y compromiso. Tampoco nos prefieren rubias, sino depiladas y suaves, y de preferencia sin memoria de largo plazo y con cero expectativas de una relación. Los hombres no son infieles, sino seres con necesidades múltiples que no pueden saciar con una sola mujer. Tampoco ponen los cuernos, sino que tienen derecho a tener amigas especiales, y en tanto ellos no sientan nada por esas amigas, no hay traición. Ante la liberación femenina, ellos también pueden liberarse. Amplio es el mundo y ancha es Castilla.



Ah hermanas mujeres, cuán cierto es que las mujeres inventamos a los hombres, inventamos lo que queremos ver, porque de verdad, están cabrones.

martes, 22 de diciembre de 2009

De las oraciones y los ruegos: La Ambición

Lo ví y dije: esto no es mío. ¡No puede ser mío!
Y sin embargo lo era. Se llama Ambición.
Y se me develó un significado poco ortodoxo pero realmente esencial: "Visión Ambigua".
Encontré que vengo acarreando desde hace muchas vidas una sensación de que alguien me debe algo específicamente relacionado con las habencias, con los tesoros, con el caudal de prosperidad que -de hecho- nunca se ha interrumpido en esta vida.
Entonces, ¿de dónde esta sensación de que algo me ha sido arrebatado?
Y de ahí el nacimiento de la Ambición, de esta visión ambigua de realidad que es terrible, es un enorme portento de la oscuridad.
¡Qué manera de inocular quirúrgicamente la sensación de pérdida, de hambruna, de desasosiego, de injusticia...siempre faltando algo, siempre deseando lo que tienen los otros, el amor, el esposo, el dinero, el trabajo, el coche, el jardín, el viaje, el puesto, el vestido...!
Ambición, visión ambigua de la realidad, y por ambigua, falsa.
Ambición y Anhelo son dos cosas totalmente distintas.
La ambición vive en la mente mientras que el Anhelo vive en el corazón.
La Ambición quita la vida, le quita el color.
El Anhelo emite un pulso, permite la vida, la proyecta, la crea en armonía con lo Divino.
La Ambición se basa en la carencia mientras que
el Anhelo se basa en la certeza de que nada es imposible,
de que nada falta, de que todo está.
La Ambición necesita una iglesia, el Anhelo es dueño del cielo.
Este descubrimiento es terrible a la vez que grandioso.
Me libera, me abre los ojos, me permite soltar, lanzarme al vacío sabiendo,
desde lo profundo, que como creatura Divina, nada me falta.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

De las Reflexiones y los Ruegos: La corrupción en el trabajo











Hoy me llegó esto profundo, y le llamo por su nombre: Corrupción.




Es corrupto no poner el corazón en todo lo que haces.

Que alguien haga el mínimo esfuerzo me parece corrupto. La corrupción no está limitada a darle dinero a alguien para que las cosas salgan como uno caprichosamente quiere. Ese concepto de corrupción pertenece al viejo mundo y deja mucho espacio vacío en la concienca donde entran muchas otras formas de corrupción.



Corrupción es devengar un sueldo sin buscar la excelencia. Es corrupto contra la vida y contra el mundo. Porque hay mucha gente sin trabajo y con mucho mejor actitud que merecería esa oportunidad, y hay alguien ocupando ese puesto sin conciencia de lo que está haciéndose incluso a sí mismo. Y quien lo permite, quien deja que los mediocres se ensalcen, entra en esa red de corrupción como cómplice.



No quiero formar parte de esa red de corrupción y por eso lo reflexiono y lo digo. Tomo postura. Porque permitir que haya gente así a tu alrededor no te engrandece, no te ayuda, no te apoya, no permite que haya una guía. Hacer como que no ves la mediocridad te lleva a permitirla. Al permitirla parece que la avalas. Al avalarla puedes dejar pensar que eso es lo que quieres a tu alrededor. Y más aún, te convierte en lo que avalas.

lunes, 30 de noviembre de 2009

De las Reflexiones y las Oraciones: El falso portal

Toqué las puertas de muchas maneras. Desde la caricia sobre tu madera hasta el golpeteo desesperado del que sabe el mal augurio y quiere salvarte la vida. Humildemente reconozco que mi llamado no era el que atraería tu atención.
Transparencia y corrupción son diferencias que deben aprenderse vivencia tras vivencia, error tras error... hasta que quede claro qué es ser corrupto y
qué es ser impecable, transparente.
Co-romper... curioso, es romper en conjunto. Por lo tanto la cuestión es bastante simple. Se necesitan dos voluntades para torcer la verdad. Puede ser que se trate de un ingenuo y un abusivo; un macho y una sumisa; una hembra y un ingenuo; un tirano y un masoquista. En cualquiera de sus formas se trata simplemente de la negación a la vida.
No tomar postura es un acto de corrpución; permitir la holgazanería y fomentar la mediocridad es corrupción. Son actos corruptos en donde dos voluntades están negando la vida. Es corrupto porque la vida no le pertenece a nadie, es luminosa, nutridora y creadora; no destruye, no golpea, no minimiza, no limita, no juzga, no condena y siempre toma postura por la propia vida.
Es corrupto sentir algo y esconderlo; porque corrompe la naturaleza propia del sentimiento, de la vibración amorosa del corazón; el corrupto adaptarse, amoldarse, tomar la forma que la sociedad proporciona para caber en ella.
Es corrupto darle a Dios cara masculina, barba y bigote humanizándolo, masculinizandolo y quitándole su Divino Complemento, mismo que siempre está en la naturaleza, en todo lo creado, hasta en lo atómico... existe la dualidad día-noche, femenino-masculino, positivo-negativo, luz-oscuridad en todo lo que existe. Es corrupto cualquier sistema que niega esta misma dualidad en lo Divino. Es corrupto el credo que subordina lo femenino a lo masculino y que crea entidades superiores e inferiores de acuerdo a la naturaleza de su esencia.
Es corrupto predicar el amor y no amar incondicionalmente. Es corrupto sostener un blasón en lugar de dar paso al amor. Es corrupto negar el amor y enfermar el alma de desazón por miedo a romper con lo establecido. Es corrupto mirar a los seres humanos, hombres y mujeres, como carne, con apetito, como detonador fugaz de lo que no queremos resolver en nuestras relaciones.
Es corrupto sostener cabezas que con su holgazanería y abulia se burlan de quienes plasman la excelencia en lo que hacen, lo que respiran, lo que crean. Es corrupto permitir la injusticia y mucho más lo es justificarlo.
Es corrupto decir: entiéndeme, soy hombre. A quién le dan pan que llore.
Esta corrupción le duele incluso a las piedras. Es un falso portal.

martes, 3 de noviembre de 2009

De las cartas a Renato: Un volcán escondido, esperando sus 5 minutos


Así eres tú, así es él también, el que vive en la isla. Así es el patrón de hombre que he venido aceptando desde tiempo inmemorial. Y al descubrir esto, ni siquiera puedo sentirme sorprendida.
Hoy me dijiste que la vida se te pasa. Yo digo que te alcanza, te supera, te atropella, te camina por encima, y tú estás a la espera de los últimos 5 minutos.
Y, cómo saber cuándo llegarán exactamente? Ni siquiera el Popocatépetl con su milenaria sabiduría lo sabe. Pero aún así no deja de vivir. No deja de echar sistemáticamente sus bocanadas, sus impresionantes fumarolas. No deja de respirar. No deja para luego lo que puede hacer en su oportunidad. No exhala el baho del centro de la tierra sin motivo pero tampoco lo retiene sin motivo. No detiene su corazón solamente porque las nubes se han posado encima de su magnífica boca. No se queda esperando el final porque ni él sabe cuándo va a ser. Y no deja de mirar a su Iztazíhuatl, a su compañera de batalla, de eras, de primaveras, veranos, otoños e inviernos.
Cada 5 minutos pueden ser los últimos para despertar a la vida.
Querido Renato, la vida camina segundo a segundo, no se detiene.
Cada minuto es el más importante.
No existen minutos especiales.
Nadie va a esperar a que tengas el tiempo de ponerte en orden desde tu mente. Es una fantasía creer que en la mente está todo bajo control.
Y es posible que tus 5 minutos, ya hayan pasado.

lunes, 2 de noviembre de 2009

De las cartas a Renato: Quise




Quise ser tu castañuela, quise ser tu cascabel,
y desde el espacio secreto de los besos
acelerar tu sangre y romper cristales prohibidos con tus suspiros.


Quise ser incluso el teclado de todos tus días,
para sentir tus dedos posarse en la delicada piel cibernética de mis recuerdos

miércoles, 7 de octubre de 2009

De las Actas de mi Planeta: Cómo llegué

La nave en la que llegué a este planeta era una Merkava dorada. Los trillones de hilos dorados que unían los puntos de estrella de millares de puntas del inmenso mandala, sostenían en su interior a los seres que veníamos como una generación milenaria, misionera, a cumplir un mandato evolutivo.

En el centro de la Merkava gravitaba un enorme ser blanco, dorado, rosado, de enormes ojos transparentes. En el centro de su flujo de luz vibraba incandescente un sol blanco que mantenía el giro de la Merkava a manera de un óvalo, que al girar no solamente producía la hermosa forma lumínica de apariencia metálica, sino también un sonido profundo de disco giratorio, de energía en movimiento. Un sonido metálico sostenido y vibrante, capaz de alcanzar velocidades vertiginosas imposibles de percibir con los sentidos, hasta la materialización visible y palpable, produciendo la sensación de que está detenida en el espacio aunque en realidad nunca ha dejado de girar, pero sí es capaz de bajar o elevar su rata vibratoria dependiendo del plano en donde desea manifestarse.




En la misión de exploración diversas entidades lumínicas están integradas a la merkava. Partículas de un mismo Sol que contienen en sí la naturaleza del mismo, en diferente proporción. Hasta ahora no han tenido cuerpos, son energía pura sin contenedor ni recipiente. Al mundo a donde han sido destinados no se puede bajar sin un envase personal. Estas entidades lumínicas que dentro de la merkava son la naturaleza misma del Sol, se descompondrán en rayos, en los mismos rayos que componen el haz de Luz, y deberán ser contenidos en un envase, en un cuerpo. La enorme merkava, nave nodriza que les ha contenido y amamantado energéticamente durante un viaje que duró eones, se está acercando a su destino.


Cada una de las entidades empieza a experimentar la cercanía amenazante de la gravedad de este enorme planeta azul y verde que presenta unas formaciones irregulares que sobresalen apenas de entre el azul. Al acercarse la merkava a la atmósfera, su color se hace aún más luminoso, haciendo que sus giros levanten un extremo del gran óvalo para reducir la fricción. Todos están girando sobre sí mismos en un silencio absoluto en donde el creador de mundos, el hacedor de vida, el fertilizador es la única inteligencia actuando.

La temperatura está cambiando, de pronto todo se ha hecho tibio. La gran merkava, el sagrado mandala de otro mundo se ha suspendido en el aire sobre un enorme pico blanco, purísimo, casi tan parecido al cristalino amor del mundo del que proceden. Hay un murmullo afuera, corre entre los enormes picos, lo cubre todo en una caricia invisible, es un canto virginal que los recibe.


Uno de ellos despierta sus memorias y de inmediato adopta una figura sólida, corpórea. Sabe lo que tiene que hacer, sabe moverse adentro de ese contenedor. Sus ojos son oscuros y tiene una materia sobre la corona que baila al ritmo del murmullo que habita entre los picos blancos. Se escucha un sonido extraño que proviene del interior de este cuerpo sólido. El murmullo se le ha ido hacia adentro y lo está incendiando. De pronto todo sale convertido en un sonido terrible que se esparce y multiplica por toda la blancura. Soy Rami-Rá. Y desciende desde el aire suavemente hasta la blancura, y es tan solo un pequeño punto que se mueve y luego se pierde.

La merkava vuelve a elevarse y todas las demás entidades quedan suspendidas por debajo de ella, como pequeñas esferas de diferentes colores que giran y orbitan sobre su propio eje.

Sonidos ajenos por completo a la vibración del nuevo planeta se están produciendo en la Merkava. En una especie de explosión silenciosa surgen de ella unos rayos blancos, y del centro superior surge un inmenso rayo blanco que se proyecta hacia el infinito.

Las entidades-esferas de colores giran, cambian de forma, se vaporizan, se comprimen, se materializan, aparecen y desaparecen y de pronto solamente son rayos de luz. Rayos Amarillo, Blanco, Rosa, Verde y Azul. Chispas que de pronto estallan y se dispersan formando elipses alrededor de este nuevo planeta... y sus estelas de color no desaparecen, permanecen en el espacio hasta formar alrededor de este planeta una cúpula de fino tejido de energía para incubar la semilla que bajó a la blancura, para proteger la creación que se abrirá paso bajo su vibración para formar el útero de lo que en el Universo se conocerá como Humanidad, que no será otra cosa más que el producto de la siembra cósmica más anhelada por el corazón de los creadores del Universo.

De las Actas de mi Planeta: De ida y vuelta




En el andar de las personas se dejan caminos de colores tras de sí.

Conforme la persona se aleja se va produciendo un efecto curioso. Sí, porque mientras más se acerca al otro extremo del camino, en sus pies se empieza a generar un sonido seco, de presente, y hacia lo caminado solamente va quedando eco.

En ese eco se quedan suspendidos los recuerdos, repiqueteando, retintineando. Hay quienes en el otro extremo encuentran a sus familiares, o a sus jefes, a sus maestros, o simplemente a la gran luz que todos los seres humanos ansían o sueñan con merecer al final de sus días.

Tengo en mi corazón una historia de años repleta de ecos. La brillantez de su sonido hace pensar que todo es presente. Lo más hermoso del eco es que siempre tintinea hacia ambos extremos. No toda la gente logra que el eco siga vivo y brillante en sus vidas. No toda la gente logra que haya hermosos cristales vibrando en ese espacio misterioso del tiempo.

Nosotros lo hemos logrado. Y ante el milagroso nuevo advenimiento del Cristo y de su hermosa y salvadora vibración, te dedico estos minutos para agradecer a los ángeles y arcángeles, y a todos los Coros celestiales, el haber tenido el privilegio de realizar un eco de doble vibración contigo.

De las Actas de mi planeta: De dónde vengo



Era una siembra cósmica. Arboles-Seres de distintas razas poblaron la tierra cuando no había nada. Los hemos visto como árboles, pero en realidad son seres con otra esencia. Ellos se dejan ver así porque es más fácil comprender de dónde venimos algunos, con el ejemplo de los árboles.

De algunas razas ya quedan pocos, aunque fueron muchos los que vinieron. A los pocos que quedan les cuesta trabajo encontrarse, por eso se sienten tan solos. A veces simplemente se ven, y ya no se reconocen.

Echar raíces se ha confundido con asentarse. Esto ha sido parte de todo un proceso en donde la oscuridad dejó ver que el árbol tiene que anclarse, la gente tiene que asentarse, estatizarse, amarrarse a algo seguro.

Soy en realidad una semilla eterna que debe dar el fruto… reconociendo mis raíces… recordando de dónde vengo… repitiendo mi mandala de vida… dando fruto… esparciendo la semilla que es la buena noticia de la eternidad, de la Unicidad con el Padre Dios. Recordar de dónde vengo me permitirá encontrarme con los que vinieron conmigo.

De las cartas a Renato: Quiero hablarte de serpientes


Te voy a escribir como si nos conociéramos de siempre. Sin nada en realidad que decir, porque esa es la única forma en la que puedo sentirme libre para rondar por las metáforas sin necesidad de explicarte nada. En la certeza de que me conoces tan toda, que puedo ir y venir libremente desde el fondo de mi ser hacia la periferia y viceversa, sin pena ni vergüenza, como en un juego divertido en donde no hay nada que esconder.

Te escribo así porque es el único lugar en donde el delirio de confesión se desvanece maravillosamente en el silencio de nuestra mutua aceptación, por lo que simplemente ya no hay nada que te quiera decir ni para llamar la atención de tu sentimiento de protección, ni de tu compasión. En realidad todos deberíamos actuar así, sin nada que temer, mostrando y siendo lo que somos sin temor de ser juzgados, como si habláramos con Dios cada vez que estamos con otro ser humano frente a nosotros. Supongo que así era el paraíso, pero ya ves la serpiente, qué hábil fue para inocular el veneno de la inseguridad. Por eso hoy quiero hablarte de nada y de serpientes…

Ayer no podía entrar al mar. En el mar vive la gran serpiente, yo la he visto, me ha salido de frente. Cuando menos lo espero sale frenética, tan loca y tan veloz. Es casi un dragón. No estaban nada equivocados los chinos cuando dibujaron esos dragones serpenteantes en sus hermosos jarrones de porcelana casi transparente. ¿Has visto alguna vez la porcelana china al trasluz? Es una maravilla. Los chinos son artificiosos. Sabían bien de serpientes y dragones, por eso sabían de la pólvora. Se enfrentaron al dragón y le robaron el secreto del fuego, pero más que nada, el secreto del uso del fuego para embelezar o para atemorizar. Los fuegos artificiales embelesaban a sus enemigos occidentales, y sus certeras explosiones los destruían mientras ellos estaban mirando al cielo.





La gran serpiente de pronto aparece. Ni siquiera la esperas y ahí está ¡zas!… como un relámpago que no ocurre en el cielo, sino en el mar. Y como un verdadero ser mítico recorre la superficie del agua con sus escamas dorsales erectas y brillantes. Su rostro se dibuja solamente para el curioso que la descubre. Cuando ella aparece el mar le hace una reverencia, la deja pasar, le cede el camino para que se luzca en sus olas. Yo la descubrí porque ella quiso que la viera. Basta con verla una vez para que cuando mires el mar busques su silueta. La ráfaga sonriente de la gran serpiente.

Ayer no podía entrar al mar porque tenía miedo de su mordedura eléctrica, pero nada más certero que un anhelo, para dejarme seducir por la magia del lenguaje del agua. De pronto me sentí como Alfonsina y yo sola me canté… te vas Alfonsina con tu soledad, qué poemas nuevos fuiste a buscar…. La tibieza del aire me hizo sentir que el agua debería estar tibia también. Empecé a flotar sobre la arena, sintiendo cosquillas en la planta de los pies y cerrando los ojos para dejar que esa cosquilla me subiera a la garganta y se convirtiera en carcajada. Había tantos niños jugando en la orilla del atardecer. Suavecita, flojita-flojita, sonreía y me dejaba bañar por la caricia húmeda, sintiendo un profundo placer en dejarme invadir. Mis entrañas estaban plenas, palpitaba totalmente en una extraña felicidad que me llevó a internarme como dueña de las olas, amante del mar. Ay Alfonsina, te hubiera gustado más este mar, te hubieras ido más contenta, o quizá, no te hubieras ido porque te hubiera devuelto la felicidad. Ya el agua me cubría, ya nadaba sin tocar fondo cuando de pronto llegó a mí la memoria de que en esa misma playa la gran serpiente había venido por mí tiempo atrás y me había estrujado, azotado contra el fondo duro y pedregoso. De pronto me volví una piedra, un peso que luchaba por no irse al fondo. Ay Alfonsina no te acuerdes del dolor, porque pesa tanto como una ancla de galeón. El dolor llama a la serpiente y el mar se transforma en lo que pidas porque es un gran ser que sabe escuchar, es fuente de vida, es el brazo ejecutor de la limpieza del planeta… ay cómo me pesaban los brazos y las piernas, cómo me pesaban en realidad mis penas, y empecé a llorar… eran mis lágrimas de sal las que, al fundirse con el mar, me ayudaron a flotar.

Salí de pie, estaba entera, con el corazón latiendo en mis oídos. Me senté a observar. El sol se ocultaba una vez más, cuando de pronto ¡zas! la gran serpiente atravesó frente a mí, y estaba realmente sonriente. Creo que hicimos la paz.

Mercedes, a los 74 eras tan joven

Tu voz me acompañó por los turbulentos años adolescentes, por ahí de los 70tas. Me trajiste en bandeja de oro a Violeta Parra y sin tener 17 quise volver a los 17, y di Gracias a la vida que ya desde entonces me había dado tanto.

Ay Mercedes, me sacudiste la Alfonsina que llevo dentro y me libré del suicidio nomás porque de veras le tenía mucho miedo al mar. Y pensando en ti, con tu voz profunda resonando en mi experiencia, hice un buen pacto con la Gran Serpiente que aparece de vez en cuando en el romper de las olas de cualquier marea, y nunca más me volvió a azotar. Cómo recuerdo ese atardecer en Ixtapa cuando me aventuré por entre la espuma blanca, caminé hasta que no tuve más que flotar y bien adentro, rompí a llorar.

Hace un par de meses compré tu disco titulado Cantora, y lo promoví porque al escucharlo te respeté aún más que en los 70tas, los 80tas y más...como dicen en Radio Joya. Junto con mi hija Sashantia te canté a todo pulmón hasta agotar el reproductor de CDs del coche, y justo cuando más entusiasmada estaba ella de conocerte en persona, recibimos la noticia de que habías trascendido el cuerpo físico. Si hubieras podido ver su carita, su desconcierto, sus hermosos ojos de Hada llenarse de lágrimas. Y quiero darte las gracias porque nos hiciste un huequito hermoso para compartir, para ser madre e hija disfrutando de un espacio de comprensión, de solidaridad, de guerreras entonando La Masa y repiténdola por esa locura de la garganta del Zentontle, por estar en contra de los testaferros y de las lucecitas montadas para escena... por vivir a Silvio a través de tu voz y de la de Shakira... qué cosa fuera de estos cuerpos humanos si no existiera el alma pulsando la vida. Qué cosa fuera la Masa sin Cantera.

Hermosa Mercedes Sosa, que se libere el enojo final, que vueles como el pajarillo que no se arrodilla, tal como fuiste. Cantora.

Seguramente verás de frente al Celador de Sueños, aquél que levanta las manos para bailar, que hace que el corazón vuelva a cantar. Ay Chinita no llores. Vé pues a donde está la alegría que te hará reir eternamente.

(Raúl Orozco)
Celador de los sueños

déjame entrar
celador que levantas las manos para cantar
ay chinita no llores
vamo pa' licho' cruz
dónde esta la alegría para hacerte reír
no me digas que no, no me digas que no
Celador de sueños háceme cantar
negro háceme cantar, negro háceme cantar
celador de sueños háceme bailar
negro háceme bailar, negro háceme bailar
celador de sueños
Celador que levantas las almas para cantar
y aunque sea muy tarde siempre quiere coplear
ay chinita no llores vamo' pa' licho cruz
donde esta la alegría para hacerte reír
no me digas que no, no me digas que no

martes, 6 de octubre de 2009

De las cartas a Renato: El paso por la Luna Nueva




En la densa oscuridad de la noche, donde las estrellas se creen las reinas, se esconde la Luna Nueva.

Ni el más leve susurro hace eco de su existencia. Está toda vestida de noche, sin encajes, sin volantes ni brillantes; sin su cara luminosa y asombrosa. Sin su embrujo loco que revienta las pasiones de los amantes, de los enamorados. La Luna Nueva es nada... es todo. Es un todo que se guarda para descansar de su cotidiana pena de estar siempre sola en el centro del cielo. No es primavera, ni verano, ni otoño ni invierno. Y sin embargo las estaciones no serían lo que son sin ella... y tampoco lo serían los poetas.

Quizá los alquimistas la comprendan, porque ellos sí que saben lo que significa transformar, hacer oro de piedras, hacer que el agua se convierta en luz. Ella se hace nada para beberse a sí misma, para devorar sus miedos, su pánico escénico, su celo de las mujeres que le miran y le dan las gracias mientras sus hombres las abrazan. Ingenuas criaturas, piensa siempre ella... que confían en que fue ella quien produjo la magia. Y que se asustan cuando no la miran ni en sonrisa ni en carcajada, ni creciente, ni entera, ni menguante. La Luna Nueva está dándole a los románticos la espalda mientras le da la cara al sol en secreto y a veces le reclama... qué hice yo para no ser amada? Y el Sol la mima, la acaricia con sus rayos, la convence y la encarrila de nuevo hacia su rutina cotidiana... asomar una mueca, luego una leve sonrisa, luego su cintura y su falda hasta regalar una gran sonrisa salpicada de hinojo, romero y lavanda. Creciendo hasta mostrar su hermosa cara con los ojos cerrados, enamorada, recordando sus secretos amorosos, que la llevan hacia lo más alto del cielo, henchida de orgullo por aquél beso secreto que sólo ella sabe quién le dio cuando nadie estaba mirando.

Ay bailarina, ay cantora de los versos desvanecidos en la niebla del tiempo. Ay Luna Nueva... Ay...

Lulene

De los amores por internet entre el Sol y la Luna: Ires y venires desde cualquier lado de la Luna


Viene la poesía a visitarme por ráfagas cuando la luna sale toda desvergonzada, sin una sola nube que le esconda su maravillosa desnudez, blanca como mi piel. Quiero causar en ti los mismos suspiros que ella te causa... o quizá más. Porque sé que te gusta cuando anda con su falda de olanes, de ese encaje vaporoso que solamente el agua condensada en nube le sabe bordar.

Te recuerdo con toda esa seda que es tu piel, tibia y tersa, y que siempre huele tan bien, sea donde sea, sobre todo donde más sea, que es donde cierras los ojos y miras al cielo desde dentro de los párpados, dejando escapar uno que otro sonido que hace estallar al silencio de mis besos en ti...

Te hubiera encantado anoche, ante el aroma de mis gardenias, mirar esa luna profunda y provechosa, toda lucidora... y cuando una que otra delgadísima nube osaba rondar su orilla, la transformaba en colores tornasoles... las tornaba sol y arcoiris para que se fueran contentas de haber pasado cerca de ella.

Te dedico estas horas por tus maravillas, porque me disparas al infinito, porque tienes la llave de la puerta dimensional que se me abre a la creación
Un beso
(desde cualquier lado de la luna)

De las cartas a Renato: Si vieras




Si vieras la luna como yo la estoy viendo en este momento...


Si vieras cómo lo ilumina todo en un cielo abierto que no sé no de dónde despliega unos rayos que no auguran ni agua ni nube, en el calor de esta noche de Octubre donde no hay viento siquiera, pero tampoco hay ruido. La ciudad está sumida en un mágico y extraño silencio, tal y como cuando se acercan las invisibles pero gigantescas naves de mi planeta. Nunca te había hablado de él, de mi planeta, y quizà ahora es tiempo de que sepas. Hoy, pero no ahora.

Hoy no hay ni sirenas, no hay autos que con sus motores razguen la pureza de este momento.

Escucho la respiración de mi hija, de mi pequeña que todavía conserva en su rostro los razgos de inocencia de cuando nació. La miro. Pudiera contemplarla por horas. Ruego al cielo para que haya misericordia en su plan divino para que quiera aprender por la vía del amor y no por la del dolor. Imploro por la transparencia de su ser, y por la de todos los hijos e hijas del mundo, para que se definan hacia el amor y hacia la luz, y que nunca más la represión aprisione sus almas. Que no haya en este planeta niños marcados por la cárcel de juicio social y de creencias, por el juicio racial ni el de las clases que separan la creación de Dios, y para que nadie abuse de su inocencia.

Un beso


viernes, 2 de octubre de 2009

De los amores por internet entre el Sol y la Luna: Desde la Isla

SOL dice:
Hola luna
LUNA dice:
hola!
SOL dice:
mi comida preferida la mexicana...
LUNA dice:
si?
SOL dice:
el lugar que quisiera conocer: algún lado perdido en el Africa...
LUNA dice:
Dónde quisieras estar en este instante
SOL dice:
sentado aquí platicando contigo
SOL dice:
mi peli : Forest gump…es un poema a la vida!!!!
LUNA dice:
sí... lo es
SOL dice:
y si habláramos de personas que han cruzado por mi vida..
SOL dice:
En primer plano estás tú
LUNA dice:
Orales!
SOL dice:
Es mucho lo que me has dado, es mucho lo que nos hemos compartido, ha sido el conocerte, tratarte y tenerte un absoluto regalo
LUNA dice:
Qué hermosuras me dices. Eres y siempre serás un regalo también, siempre una buena noticia de la vida
LUNA dice:
Estás nostálgico?
SOL dice:
se me olvidan en este momento las cosas que venían en ese mail
SOL dice:
pero sabes...
SOL dice:
Honestamente creo conocerte bien y sé que tú a mí también
LUNA dice:
Sí, nos conocemos bien
LUNA dice:
requete bien... por eso te pregunto si estás nostálgico
LUNA dice:
te pasa algo?
SOL dice:
nop,
SOL
bueno sí!
SOL dice:
la vida ha sacado una gran sonrisa para mí
SOL dice:
y me estoy riendo con ella
LUNA dice:
en dónde está esa sonrisa
SOL dice:
es que la sonrisa es igualita a la luna acostada que puedo ver desde la ventana, y como todos vemos la misma luna, pues ahí tá , tú también puedes verla
LUNA dice:
sip, la misma luna…ya viste la película? Dame un segundito. Tocan a la puerta.
SOL dice:
tic toc, tic, toc
LUNA dice:
Es que me trajeron mi tarjeta banamex
SOL dice:
Perfecto ya que la tienes, y seguro con mucho crédito.. cómprame un sueño
LUNA dice:
Me vendes un sueño?
SOL dice:
sip
LUNA dice:
Yo sé pagar bien los sueños
SOL dice:
lo sé, por eso lo digo
LUNA dice:
Quiero que te conviertas en un príncipe alado, que vuele rápidamente
LUNA dice:
Que se meta en mis sábanas y no me deje por mil y una noches....
LUNA dice:
compro ese sueño
SOL dice:
Mira, aquí el que vende el sueño soy yo, tons pérate
LUNA dice:
Yo tengo mi propia idea de lo que quiero comprar señor
SOL dice:
ahí te va el menú
SOL dice:
va?
LUNA dice:
Ok
SOL dice:
Cómprame éste
SOL dice:
Te quiero sonriente, te quiero feliz, te quiero voraz, te quiero en esta tierra
SOL dice:
Te quiero vieja, tomando tu bebida favorita cuando no sólo sean canas, si no el pelo cayendo
SOL dice:
Te quiero desnuda de ser (aunque ese sueño nos lo cumplimos al instante)
LUNA dice:
...!!
LUNA dice:
todo lo que va, estoy dispuesta a comprarlo
SOL dice:
Bueno, fíjese usted señora que hoy que le acabamos de traer su nueva tarjeta Banamex, todo lo anterior es un absoluto regalo
LUNA dice:
Viene con paquete incluido?
LUNA dice:
Entonces más aún...
LUNA dice:
Constrúyeme un millón de sueños que yo no sepa, y házmelos realidad en cada centímetro de piel
LUNA dice:
En cada hilo de memoria, en cada color de voz
LUNA dice:
Bebiendo vino tinto tibio en uno de esos bosques de tu isla desierta en el centro del Atlántico
LUNA dice:
Pero en mi tierra y no en la tuya... deberá ser en mi costa de Escocia
SOL dice:
Esto que acabas de escribir lo quiero oír en melodía y cantado por ti
LUNA dice:
Así será
LUNA dice:
Siempre que la bruma de esta noche donde miramos la misma luna
LUNA dice:
No se lleve estos sueños en su ligereza
LUNA dice:
Que quede la luna vestida de encaje y lentejuela
LUNA dice:
Para recibir al sol abierta, desnuda, elegante, atrevida... totalmente entera
SOL dice:
La luna siempre es luna, siempre maravillosa, siempre inolvidable, siempre simple y complicada... La luna siempre está, porque le gusta estar, la luna nunca se va hasta que ve a su sol venir
LUNA dice:
Ese complicado baile que decidieron jugar este sol y esta luna... amarse, desearse, pero sin poder coincidir...
LUNA dice:
Saberse, sentirse en ese instante mágico entre el fin de la noche el inicio de la mañana...
LUNA dice:
Ese candor es, quizá, el que los ha mantenido pendientes el uno del otro.
LUNA dice:
por los siglos de los siglos...
LUNA dice:
Salud, con este vino que está delicioso
SOL dice:
Acabo de leer en el periódico algo insólito: Que la luna no va a estar presente para el mundo el 15 de agosto. No sé por qué pero el Sol estuvo de acuerdo.
LUNA dice:
No he visto esa noticia
LUNA dice:
De hecho la luna está, pero vestida de negro mate...
LUNA dice:
Esperando al Sol,
LUNA dice:
Dejando a todos pensar que no está para que los dejen en paz, para que por un instante nadie los nombre
LUNA dice:
Nadie los llame, nadie los reclame.
LUNA dice:
Eso es....
LUNA dice:
No crees?
LUNA dice:
Sshhhhh... el sol y la luna descansan,
LUNA dice:
yacen uno sobre el otro
LUNA dice:
Devotos de sus propios rayos
LUNA dice:
Exhaustos de sentirse, beberse, sonrojarse,
LUNA dice:
Sshhhhh, el sol y la luna están soñando...
LUNA dice:
despiertos....
LUNA dice:
Besos
SOL dice:
Ese lugar maravilloso donde ambos comparten, ese lugar donde los sueños de luna y sol se amalgaman...
SOL dice:
Sin temor a equivocarme estoy seguro que tú y yo quisiéramos estar en esa fiesta de luna/sol
SOL dice:
Me dijiste besos porque ya te vas?
LUNA dice:
porque pensé que tú te habías ido
SOL dice:
Para nada, salí a ver un cachito de luna entre las nubes
LUNA dice:
Qué hora es allá
SOL dice:
Casi la 1
SOL dice:
para ti casi las 7 no?
LUNA dice:
sip
LUNA dice:
Pero está el sol frente a mí
LUNA dice:
Iluminando mi jacaranda antes de esconderse
LUNA dice:
Con esos rayos naranja dorados que son mágicos
SOL dice:
Por supuesto, !!!! eso es un regalo para los ojos no?
SOL dice:
Y de los ojos, al corazón
LUNA dice:
Tú ves la luna, yo veo el sol
SOL dice:
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
LUNA dice:
padrísimo no?
SOL dice:
Dile unas palabras al sol, que aquí seguro la luna me las repite
LUNA dice:
Ya
SOL dice:
Yo ya le hablé a mi luna, así que escucha a tu sol
LUNA dice:
Ya
LUNA dice:
y si el tiempo y la distancia no existen, siempre estarán juntos
SOL dice:
Que cierto eso eso!!!
LUNA dice:
Lo acabamos de demostrar
SOL dice:
Recapitulando esta platica
LUNA dice:
Si, diga...
SOL dice:
La luna es bella
SOL dice:
Además canta
SOL dice:
Y no solo canta, sino que lo hace como los ángeles
SOL dice:
A la luna la tengo enfrente de mí
SOL dice:
La luna da clases de canto
SOL dice:
Y sus alumnos están totalmente atónitos!!
SOL dice:
El sol esta totalmente orgulloso de su colega Luna
LUNA dice:
No colega...
SOL dice:
Tienes razón
SOL dice:
El sol está totalmente orgulloso de su
LUNA dice:
...
SOL dice:
Maravillosa pareja Luna
LUNA dice:
Que un beso al rojo vivo selle tus labios y no hagas más preguntas
SOL dice:
Porque si así es, compremos en efectivo todos los sueños, no necesitamos la Banamex!!
LUNA dice:
Hagámoslo en efectivo entonces
SOL dice:
Oye Luna
LUNA dice:
Dígame
SOL dice:
Quiero decirte algo que estoy seguro te he dicho, pero va de nuevo
LUNA dice:
Venga
SOL dice:
Eres una persona encantadora, en todo el sentido de la palabra
SOL dice:
A lo mejor no sabes pero me has dado tantísimas cosas en mi vida
SOL dice:
Miles de regalos
LUNA dice:
Y tú a mí
SOL dice:
Miles de momentos
SOL dice:
Miles de espacios sin dejar vacíos
LUNA dice:
Qué hermoso lo que dices
LUNA dice:
Tú tampoco has dejado vacíos, ni moretones... sólo Luz
SOL dice:
Eres para mí simple y sencillamente un regalo de la vida
LUNA dice:
Y ahora me tienes abrazada con tus arreboles de sentimiento
LUNA dice:
que me llegan desde donde estás y me cubren por completo.
LUNA dice:
Descanso la cabeza en tu pecho
LUNA dice:
y te abrazo desde dentro, llenándote de pequeñas burbujas cristalinas y coloridas
LUNA dice:
Como en el Beso de Klimt
LUNA dice:
Así te he soñado, así te he sentido, dibujado y deseado.
LUNA dice:
Angel alado que borraste las heridas de otra vida y simplemente dejaste en mí al Sol
SOL dice:
Cómo te quiero, cómo me inspiras!!!
LUNA dice:
Yo también te quiero y me deslizo por la poesía Gracias a ti
LUNA dice:
Cómo puede ser algo tan bello, verdad?
LUNA dice:
Pero ahí está
LUNA dice:
nunca se ha ido.
SOL dice:
Nunca se ha ido, y según yo (nosotros) nunca se irá
LUNA dice:
Ahí es donde se hace realidad lo que se dice... lo que Dios une, no lo separa lo humano
SOL dice:
De esta plática cibernética nos acordaremos tomando uno de aquellos martinis dentro de mucho tiempo
LUNA dice:
Así será.
SOL dice:
Oye, para mí ya es tarde, pero no quiero ir a dormir cuando estoy platicando contigo, cuéntame más
LUNA dice:
Creo que me quedé en silencio...
LUNA dice:
Mejor vete a la cama ahora
LUNA dice:
y sueña
LUNA dice:
no podría esta plática tener mejor final.
SOL dice:
Por supuesto que sí
SOL dice:
Buenas noches Luna, aquí te encuentro en la mañana!
LUNA dice:
besos
SOL dice:
bye
LUNA dice:
Dulces sueños Sol de mi alma
SOL dice:
Cuando yo despierte sabré que tú estás en un sueño maravilloso...
SOL dice:
Nos vemos pronto Luna
LUNA dice:
en un suspirito
SOL dice:
buenas tardes/noches
LUNA dice:
xusxus (besitos en checo)

martes, 29 de septiembre de 2009

De las cartas a Renato: Texto apócrifo

Nada se compara con tus labios
y son tus besos los que tienen significado.
Puedes seguirlos guardando,
quedarte con todos los besos nuevos,
quedarte con ellos para siempre,
pero aquellos que salieron ya no te pertenecen.
Yo puedo recordarlos, revivirlos, reinventarlos.
Puedes construir muros, crear zanjas, hacer como que
nunca ocurrieron.
Pero si de pronto sientes que te invade un recuerdo,
si en un instante pierdes contacto con lo tuyo que es tan terreno,
será que estaré jugando con ellos, porque han sido míos
con aroma, aliento y sentimiento.
Y tiene que ser hermoso saber que alguien
te sigue mirando como mis ojos te vieron.

sábado, 26 de septiembre de 2009

De las oraciones y los ruegos: Respira México, más allá del virus.



Estaba haciendo oración. Estuve casi dos horas sin sentirlo siquiera. Me llegaron algunas imágenes que se traducían en la frase: México, respira!


Hermosos discos dorados reverberaban encima de la República Mexicana extendiendo una vibración que podía sentirse en cada célula. Entonces sentí como si me quedara sin cuerpo y un manantial se abriera sobre mi cabeza.


Un flujo inmenso de una especie de polvo o micro partículas violeta me hacía ser un solo torrente con ese flujo. Todo mi ser inhalaba un prahna que exhalaba a través de mi pecho. Entonces, decía sin decir: México, respira!


Porque desde que esta noticia se dió a conocer, sentí cómo se le quería arrebatar a este pueblo su respiración, su posibilidad de ascensión, inoculando en la conciencia de masa el chip de la peligrosidad del aire. Respira México, respira más arriba, respira el SOL.


No he podido dejar de llorar. Porque por unos instantes rocé con una sensación de totalidad silenciosa y sentí que había encontrado el amor de mi vida, el que se encuentra en la Unidad, el que nos hace UNO, el que nos vuelve invencibles y está más allá de tener un cuerpo, una mente, una circunstancia.


Viví la vibración del amor, Amor con mayúscula; esa tierra prometida que sí existe y que nos espera todos los días... Donde se encuentran sembrador y hambriento y se sacian en la fuente infinita del Amor Divino, que es Unidad, fortaleza, certeza, inmortalidad más allá de nuestro limitado concepto de Vida Eterna.


Las aves siguen cantando, y en su melodía escucho la voz de Dios. Siento como si hubiera emprendido el viaje hacia mi alma. Unidad y devoción en una sola vibración, un canto, una alabanza, la corriente de vida universal que atraviesa el cuerpo como un instante en nuestro paso por el cosmos, por la etapa física. Somos tan pequeños, somos sólo un instante en el pulso del infinito silencio. En silencio somos mejores servidores. La oración y la meditación nuestro vehículo, nuestra nave nodriza.


Por un instante también me sentí fuera del planeta, como en una nave desde donde podía ver a este país de formas tan extrañas a la vez de cadenciosas. Y experimenté que no estaba sola. Podía claramente sentir otras presencias mirando-orando, inhalando-exhalando Sol. Es la única manera de ser parte del plan Divino. Rendirse al amor, a la Luz y soltar la necesidad de controlar. No hay que hacer nada, y hacer en el silencio la gran rendición al amor.


Hacer caravanas al Maestro no es Devoción. El discípulo no obedece, se entrega. Sabiendo que su grandeza está en disolverse en la Luz y no en tratar de ser un foco brillante que ciertamente se fundirá cuando se llegue su final terrestre. De ahí su miedo a la muerte. En la Luz no hay muerte. No puede detenernos la amenaza de perder el envase corporal en nuestro camino hacia la Luz. Somos sólo un instante en el pulso del Universo, y a la vez, en la Luz, somos eternos. Respira México, que la Luz triunfa cuando respiras el Sol que te bendice.

Gracias Amada Madre, Maestra de la Flor del Corazón.
Gracias por tu aroma, tu belleza, tu presencia que siempre me evocan lo Divino. Ave multicolor que se transforma en blancura solar. Tu dulce manantial ha regado cuidadosamente mi vida; cual jardinera celeste has preparado y cuidado mi tierra y colocado semillas que tienen un pulso que me guía y me sostiene, y que poco a poco aprendo a identificar. Cuando te miro recibo un enorme torrente que me hace mirarte blanca, como un enorme rayo luminoso… y te digo tonterías para comunicarme contigo cuando en realidad lo que quisiera es inclinarme ante ti en silencio. Estoy aprendiendo a acercarme Madre, a dejarme tocar por tu amor al que honro por tener la bendición de estar cerca viviendo este tiempo contigo y con el Maestro, y agradeciendo al cielo, al Universo por esta inmensa oportunidad que estoy también aprendiendo a inhalar, y de la cual tengo tanta necesidad de agradecer.
Por primera vez no me siento apenada por recibir, o en deuda por recibir. No me siento menos, ni me siento mal por quien fui en esta o en otras vidas. Me agobiaba horrible sentir que había echado a perder oportunidades en otras vidas. Pero ahora tengo ésta, estoy aquí y ahora sintiendo un fluir silencioso que en medio de la turbulencia, me ha llevado a un remanso en el río de la vida en donde me siento en silencio. Es mi anhelo, el anhelo de mi corazón, que estas semillas cósmicas den fruto. Es mi anhelo cuidar su gestación y crecimiento. Recibo mis semillas en conciencia Maestra Mía. La Luz es mi anhelo. En La Luz Yo Soy.

El llamado


Porque el llamado es a florecer. Y mis Maestros han sembrado en mí la semilla. Y puede más el amor que cualquier otra cosa. Respirar el amor que surge a borbotones para abrir mi corazón. Y seguir leyendo es seguir viviendo, recordando, tocando de nuevo. Despertando.

Cuando desperté me di cuenta de que tenía los ojos abiertos, quizá por primera vez. Vi con tal amplitud, que ya nada pudo estar separado de mi existencia. Encontré que no hay fronteras y entonces soñé despierta. Y miré un mundo maravilloso en donde la creación es una sola. En donde el hierro forjado de mis ventanas no es distinto a sus cristales, ni a la madera de mi armario, ni a mi mesita de noche, ni a mi cabecera-mi almohada-mi cabeza; ni a mi cuerpo entero en donde de pronto pulsan todos los elementos del universo en unísono concierto. Veo, ahora veo. Y respiro. Y encuentro la semejanza con mi semejante y es entonces cuando amo. Veo, ahora veo. Y lloro. Lloro al sentir la tierra y su creación tan en mí como en todo. Bendita Diosa, Madre Creadora, me despertaste del sueño. Ahora veo, ahora vivo.